Tratamiento de humedades previo
Prepare la superficie antes de impermeabilizar
La humedad no debe cubrirse sin revisar su origen
Antes de aplicar cualquier sistema técnico, la superficie debe estar en condiciones adecuadas. El tratamiento previo permite limpiar, sanear y preparar el soporte para mejorar la adherencia y el comportamiento del sistema posterior.
Tratar previamente las zonas húmedas ayuda a identificar puntos débiles, fisuras, juntas o encuentros por los que puede entrar agua. Esto permite aplicar una solución más precisa y evitar reparaciones superficiales.
Una cubierta, fachada o terraza mal preparada puede comprometer el resultado de cualquier impermeabilización o revestimiento. Preparar el soporte ayuda a que la actuación sea más estable y duradera.
No todas las humedades se tratan igual. El tipo de superficie, el uso del edificio, la exposición al agua y el sistema final condicionan la actuación recomendada.
Cómo trabajamos el aislamiento de fachadas SATE
1. Inspección de la superficie
Revisamos la fachada, su estado actual, orientación, exposición, posibles fisuras, zonas deterioradas y necesidades térmicas del edificio.
2. Diagnóstico técnico y propuesta de solución
Valoramos si el sistema SATE es adecuado y qué aspectos deben tenerse en cuenta antes de intervenir: soporte, aislamiento, protección y acabado.
3. Ejecución y revisión final
Aplicamos el sistema con criterio técnico y revisamos el acabado para comprobar que la fachada queda protegida, aislada y preparada para su uso.
Señales de que conviene tratar la humedad antes de actuar

Dónde puede aplicarse el tratamiento de humedades previo
Cubiertas industriales
Terrazas y cubiertas residenciales
Fachadas y cerramientos
Locales comerciales y espacios interiores
Sistemas de aislamiento adaptados a cada fachada


