Aislamiento de buhardilla
Mejore el confort de su vivienda
Cuando la buhardilla no está bien aislada, toda la vivienda lo nota
Exceso de calor en verano
Las buhardillas reciben gran parte de la radiación solar a través de la cubierta. Sin aislamiento, el calor se acumula rápidamente y puede hacer que la estancia sea difícil de usar durante los meses más cálidos.
Pérdida de temperatura en invierno
Cuando la zona bajo cubierta no está protegida, la vivienda pierde temperatura con mayor facilidad. Esto obliga a usar más climatización y reduce la sensación de confort interior.
Falta de eficiencia energética
Una buhardilla mal aislada puede aumentar el esfuerzo de calefacción o refrigeración. Mejorar el aislamiento térmico ayuda a que la vivienda mantenga mejor la temperatura.
Humedades o condensaciones
En algunos casos, los cambios de temperatura y la falta de protección pueden favorecer condensaciones o humedades. Antes de aislar, conviene revisar el origen del problema.
Cómo trabajamos el aislamiento de fachadas SATE
1. Inspección de la superficie
Revisamos la fachada, su estado actual, orientación, exposición, posibles fisuras, zonas deterioradas y necesidades térmicas del edificio.
2. Diagnóstico técnico y propuesta de solución
Valoramos si el sistema SATE es adecuado y qué aspectos deben tenerse en cuenta antes de intervenir: soporte, aislamiento, protección y acabado.
3. Ejecución y revisión final
Aplicamos el sistema con criterio técnico y revisamos el acabado para comprobar que la fachada queda protegida, aislada y preparada para su uso.

Aislamiento de buhardilla con criterio técnico
Beneficios del aislamiento de buhardilla


